Viajar sola

Viajar sola haciendo voluntariados

Te quiero compartir qué implica viajar sola haciendo voluntariados, empezando por contarte brevemente de qué trata esto, y haciendo hincapié en mi experiencia.

Hacete unos mates o un café que te lo cuento como a mi mejor amiga, porque me encantaría leer tus dudas al respecto y enterarme algún día que te animaste a hacer lo mismo -deveritas que si-.

En el primer hostal donde hice voluntariado como recepcionista.

Para ponerte en contexto: estoy viajando hace cuatro meses y medio por Colombia de esta manera, y me queda mes y medio más de viaje.

Al principio, no sabía cuánto iba a durar la aventura y me largué sola sin pasaje de regreso, aunque nunca había salido de Argentina; ni había tomado un vuelo internacional; o viajado sin compañía; tampoco hecho un voluntariado; ni conocido el mar; ni tener mucha experiencia como viajera. (Asi que de miedos y ansiedades, hablemos en otro artículo).

Con toda la intención de motivarte e inspirarte fuerte, ahí va!

En Bogotá, visitando un barrio lleno de arte.

Qué es un voluntariado y cómo funciona 

En poquísimas palabras: se trata de un intercambio de habilidades por alojamiento (y una o más comidas al día, dependiendo del lugar). Podés hacer esto en hostals, ONGs, comunidades, ecoaldeas, casas, otros; y de esta manera, viajar por más tiempo con menor presupuesto.

Si querés más detalles, leete el artículo: cuatro experiencias de voluntariados en Colombia.

Cómo conocí este mundo

Buscando en google maneras de viajar más barato y por más tiempo encontré e investigué cómo funcionaba esto, y me animé a probar. – y la verdad que me fue bárrrrrrbaro, humildad aparte -. 

Si querés viajar de la misma manera, te comento:

Podés leer acá lo que Laura escribió para dar los primeros pasos. Yo la seguí completamente y utilizo también la plataforma que ella presenta: Worldpackers.

Vale que te tomes unos 15min para leer esta info y tenerla recontra presente.

Te cuento cómo es la cosa viajando sola

Lo más importante y revelador: NUNCA ESTÁS SOLA. 

O bueno, sí, pero en mi experiencia descubrí, que sólo me sentía una viajera solitaria cuando me movía de lugar. Es decir, durante los traslados para viajar (ya sea en bus o en avión).

El resto del tiempo, hice un montón de amigos y amigas a los que veía a diario; llegué a sentirme en familia y a gusto con mucha gente que me abrió las puertas de su casa como si fuera una más; y agradecí a extraños que me han ayudado y cuidado como si fuera su hija.

Sin embargo, hubo etapas en las que la pasé menos acompañada haciéndome miles de preguntas existenciales. Creo que eso es super necesario también.

Fue un momento en el que me sentí sola, triste, con extrañitis aguda de mi familia, mis amigos y mi casa; pero en el que también descubrí mi propósito y lo que quiero de mi vida. (Al menos por ahora, viste)

En Santa Marta, completando mis diarios y cuadernos de viaje con reflexiones.

Asi que tan mal momento no fue… por el contrario, fue el más importante, y lo aproveché para autoconocerme, tomar decisiones conscientes y crecer. 

Cuando esa etapa terminó, mi visión había tomado otra perspectiva y sentía como si pudiera ver más claramente. 

Sentí que la gente me cuidó mucho, y creo que justamente tenía que ver con ser mujer, estar sola, y de paso, ser argentina. (Quiero decir… extranjera jiji).

La gente llegó a preguntarme hasta si había dormido bien, o si me sentía a gusto para asegurarse que estuviera bien y disfrutando el lugar, constantemente. 

Todos sienten curiosidad por tu historia y lo que estás haciendo, así que empezar conversaciones es fácil por ambas partes, y lo que menos te debería preocupar. La gente te va a hablar y mucho.

Lo mejor de viajar sola haciendo voluntariados:

Te vas a encontrar en situaciones que nunca hubieras imaginado estar. 
* Esta es mi favorita, estar viviendo algo re nada que ver y darme cuenta de eso en ese preciso momento.

Aprendes a hacer cosas nuevas saliendo de tu zona de confort todo el tiempo. * Que sin dudas te mantiene el cerebro activo y a vos toda creativa.

Desarrollás habilidades de relacionarte y comunicarte. * Sobre todo porque no te va a quedar otra.

Podes practicar idiomas. En mi caso, practique un montón hablar inglés. * And it was very good, darling.

Aprendés sobre cultura, de la mano de la cultura misma. * Sobre cómo cocinan, comen, beben, hablan, limpian, manejan, se ejercitan, disfrutan, se relacionan, viven. 

Conocés otras viajeras y viajeros como vos. * De países diferentes al local, lo cual enriquece tu carrera en cultura.

Escuchás tantas historias como gente conocés. * Y eso no tiene precio.

Decidís sólo en base a tus ganas, gustos e intereses del momento. * A dónde ir, qué hacer, con quien/es, cuando. Una liberté que no te explico.

Lo no tan mejor

No siempre tenés toda la privacidad del mundo. * A veces toca compartir habitación, baño, cocina, espacios. Y toca inventarse la privacidad como se pueda.

Las mudanzas y traslados. * Confieso que lo que menos me gusta es armar y desarmar la mochila, salir a la calle con todas mis cosas y llegar al lugar al que vaya.

Re-adaptarte. * Lleva algo de esfuerzo al llegar a un nuevo lugar, entender cómo funciona todo ahí, sus normas, dónde se guardan las cosas, como acomodar las tuyas, etc.

En fin…

Es una experiencia de esas que me encantaría que vivas, porque honestamente, sentirte asi de libre es invaluable amiga. Y ahora que lo se, quiero que lo sepas vos también.

Cualquier duda que te surja, comentala! no le des más vueltas.

Mínimo una vez al día permitite la libertad de soñar despierta.

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