Manifiesto

La sandía viajera es un proyecto que nació, con mucho amor, porque quiero acompañarte a cumplir tu sueño de viajar sola, llevando todas tus pasiones creativas, mientras te transformas en una mejor versión de vos misma.

El nombre es porque me gusta comer sandía, nomás.

Experimenté por mi misma el miedo que da animarse a hacerlo sola y sé del coraje que hace falta, pero también de las alegrías y recompensas que hay luego de dar el salto – y creeme que son muchas-.

Te quiero conmigo, del lado de las que viven como siempre soñaron.
¿Vamos?

La sandía viajera pretende:

• Mostrarte que es posible, a través de recomendaciones, guías y relatos, basados en mi experiencia.
(Categoría: viajar sola)
• Inspirarte a ser una mejor versión de vos misma en el camino, a partir de reflexiones y recursos de autoconocimiento y desarrollo personal.
(Categoría: desarrollo personal)
• Compartirte recursos creativos para que viajes con muchedad.*
(Categoría: recursos creativos)
• Motivarte a trabajar para estar donde quieras estar y haciendo lo que quieras hacer, como otras que ya lo han hecho.
(Categoría: viajeras por el mundo)

*Capacidad de mantenerte curiosa y asombrarte con inocencia, como una niña.

El motor que mueve el barco 

El motor que impulsa a La sandía viajera es la idea de que toda mujer latinoamericana, sin importar el contexto en el que haya nacido, sepa que existe la posibilidad de vivir viajando como sueña, y que además:
Tenga recursos y herramientas a su alcance para llevarlo adelante.
Se sienta acompañada para animarse a hacerlo sola.
Que integre y potencie sus pasiones creativas para aportarle al mundo algo mejor.
En el proceso se descubra y transforme en una mejor versión de sí misma.

Creencias de La sandía viajera

Creo que todas deberíamos viajar solas alguna vez para encontrarnos con nosotras mismas.
Que el mundo necesita más mujeres que se animen a vivir la vida que desean.
Que podes transformarte en una mujer que te encante ser.
Creo que “La vida es una atrevida aventura o no es nada”.
Que todas deberíamos experimentar la sensación de sentirnos libres.
Que podemos llevar nuestras pasiones creativas a donde vayamos.
Y sobre todas las cosas creo – con tremenda convicción – que las sandías deberían regalarse al por mayor.

Valores de La sandía viajera

La autenticidad.
Es el valor primario de este proyecto.
Todo será creado y compartido desde el lugar más auténtico que exista. (Y si no, pellízquenme)

La aventura.
Es el condimento que le da sabor. (Como la pimienta en mis comidas)
Ya sea interna (mental) o externa (física), estará siempre presente, porque mantiene encendida la chispa en el día a día.

La libertad.
Es la sensación que se pretende transmitir.
Sólo sintiéndonos libres para decidir podemos tomar mejores decisiones para vivir la vida que deseamos.

La muchedad.
Es la actitud que se practicará constantemente.
Mantenernos curiosas y capaces de asombrarnos con inocencia enciende nuestra creatividad.
(Si, tenés que sentirte como Alicia en el país de las maravillas)

El humor.
Es la manera en la que elijo comunicar.
Reír es tan necesario como respirar.

¿Por qué quiero acompañarte?

“Tenía 16 años y confiaba en que podía vivir viajando sola, sólo porque vi a fotógrafos en revistas del National Geographic que lo hacían… pero en realidad no sabía cómo llegar a eso (pensaba que siendo fotógrafa, claro) ni conocía a nadie que lo hubiera hecho.

Mi mundo estaba bastante alejado de ese mundo. Se veía tan lejano a veces que desilusionaba.

Hacer cursos de fotografía era difícil en esa época, y me sentía sola. Tampoco tenía dinero y no había viajado prácticamente a ningún lado nunca.

¿Será posible vivir como me imagino? ¿Seré tan ilusa? ¿Por dónde se empieza? La vida no puede ser sólo esto. ¿Cuánto costará un pasaje a México? No creo que sea la única manera. ¿Será Italia tan linda como lo imagino? ¿Cómo será un retiro espiritual en oriente?. ¡Qué ganas de estar en un colectivo!. ¿Será fuerte el viento en el desierto?. ¿Cómo será cuando por fin me anime?. Necesito parecerme más a mí misma. ¿Me dará miedo como a todos viajar en avión?. ¿Hasta cuándo tendré que esperar?.

Pasaron unos 10 años hasta que cumplí mi sueño, y en ese tiempo siempre me sentí sola o incomprendida sobre el tema. Ni siquiera me animaba a contarlo.

Cuando me decidí a hacerlo y compartir lo que pensaba y sentía, aparecieron otras locas como yo, y quiero seguir conectando con ellas.
Hoy le pongo pilas a este proyecto porque quiero ser la loca que aparece en la vida de esa adolescente más temprano. A contarle cómo puede empezar, acompañarla, y asegurarle que no, no tiene que esperar tanto”.

Lú Comizzo


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